Alemania

Transrotor

TRANSROTOR fue fundada en Alemania en 1971 por Jochen Räke, ingeniero en mecánica de precisión. Hoy en día los Räke — padre Jochen e hijo Dirk — encarnan a la perfección el sello «Made in Germany». Transrotor es una pequeña operación familiar que a lo largo de los años ha sabido conquistar el mercado mundial.

A principios de la década de 1970, Räke, fascinado por la ingeniería británica de tornamesas, comenzó a importar y distribuir en Alemania giradiscos británicos de alta calidad de la marca Transcriptors, la cual adquirió fama por mostrar su modelo estrella en la película “La Naranja Mecánica” de Stanley Kubrick (1971). En coordinación con el afamado diseñador inglés David Gammon (fundador y dueño de Transcriptors) Räke modificó los giradiscos de manufactura inglesa para adaptarlos al mercado alemán - lo cual lo llevo al poco tiempo a construir sus propias tornamesas bajo el nombre Transrotor. Aunque Transrotor es un nombre de nueva creación, la alusión al legado de Transcriptors resulta inconfundible.

Jochen Räke presentó finalmente de manera oficial en 1976 su primera tornamesa, con chasis de acrílico. Este diseño fue revolucionario para su época y se le atribuye ampliamente haber transformado el mercado del audio de alta gama al ser pionero en el uso de acrílico/plexiglás en la construcción de giradiscos, un material que se convertiría en una de las características estéticas y acústicas distintivas de Transrotor.

Durante las décadas siguientes, Transrotor forjó su reputación sobre la base de una filosofía de artesanía alemana de precisión, diseño atemporal y durabilidad (el objetivo es crear tornamesas que duren décadas, no solo años). Cada producto es fabricado a mano por tan solo 15 colaboradores en la planta de Bergisch Gladbach, Alemania, con la ventaja de tener a todos los proveedores ubicados en las inmediaciones de la fábrica.

Su gama de productos abarca desde modelos básicos para quienes se inician en el mundo del vinilo hasta tornamesas insignia que son referencia en los mundos de la audiofilia y del audio profesional y cuya adquisición requiere de una inversión de cientos de miles de Euros.

Aunque el aluminio y el acrilico son actualmente los materiales predilectos para estos giradiscos, también se emplean otros materiales como el POM (Delrin), el latón y el acero inoxidable. Si bien los Räke adoptan un enfoque flexible y sin dogmas a la hora de elegir los materiales, se muestran intransigentes en cuanto a la calidad de la manufactura y, sobre todo, a la combinación de dichos materiales: la mezcla exacta debe ser perfecta. En última instancia, el resultado sonoro es siempre el factor decisivo.

En resumen, Transrotor es un testimonio de más de 50 años de dedicación ininterrumpida al arte de la reproducción de vinilo, consolidándose como un nombre de prestigio mundial en el audio de alta gama.

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